Miércoles, 10 Marzo 2010
Historia
El 15 de enero de 1979, producto de intensas lluvias precipitadas entre Roboré y San José de Chiquitos, ocurrieron deslizamientos de suelo que acabaron barriendo del mapa diferentes áreas entre Ipias y Roboré, cobrando 15 vidas entre ellos algunos vivientes de El Chochis. Esa misma noche, la gente de Chochis, buscando protección acudieron en masa al templo tanto los feligreses como los no feligreses buscando consuelo en la “santa mamita de La Virgen”, pidiéndole socorro y protección. Allí todos, esa misma noche, tomaron la decisión de construir un Santuario Mariano a la Virgen, si Dios les daba la gracia de la vida.

Años después de esa fatídica noche, el arquitecto suizo Hans Roth esbozó la maqueta del Santuario, la cual él mismo consideró como la corona de todos sus proyectos. En 1988 el Obispo Bonifacio Madersbacher aprobó el proyecto y designó al Rev. P. Godofredo Trenker de 68 años de edad para poner manos a la obra, designándolo Párroco de Chochis. El Padre Godofredo recorrió entonces conjuntamente con el Padre Enrique Bascones todo el territorio a caballo, para dar por fin con el lugar apropiado y bien acertado: al lado oriental y al pie de la fantástica “Torre de Chochis”, distante a 2 kilómetros y medio del pueblo y a 700 metros cuesta arriba para un “eventual Vía Crucis” en serpentinas y bajo sombra.

Luego de los trámites correspondientes ante las autoridades pertinentes, el 04 de abril de 1988 fueron entregados al Padre Godofredo las actas de posesión, previa exacta medición topográfica del terreno fiscal de 97 hectáreas en total. Entonces comienzan a sumarse los esfuerzos: se consigue un tractor “Fendt” que había trabajado en Santo Corazón y que con su acoplado como “carro de fuego” apoya la construcción transportando hasta 3 toneladas de peso por viaje. Luego vendría la construcción del acueducto mariano que funcionó maravillosamente bombeando unos 10.000 litros por hora hasta 200 metros de altura. Posteriormente el Padre Godofredo logró construir la casa del cuidante.

Sin embargo los problemas no tardarían en aparecerle al Padre Godofredo, ya que un párroco de localidad tiene que atender no solo las necesidades espirituales sino también las materiales de la gente, al mismo tempo que es maestro y dirigente. Cuando los demás descansan el domingo, comienza para el Cura Párroco el día más duro de la semana. Los diferentes problemas de su Parroquia, principalmente los ligados a la ganadería, llevaron al Padre Godofredo casi al borde de la muerte, dejándolo físicamente semiparalizado unos meses en Santa Cruz. Luego tuvo que marcharse a su tierra natal Italia.

Entonces por decisión del Obispo e iniciativa de los financiadores del Santuario: la Procura Misional OFM-BZ de Sudtirol, el 06 de enero de 1989 se transfiere la responsabilidad a otro sudtirolés el Padre José Eccli quien pasa a ser el administrador de la obra.

Pasaron las semanas y un día apareció por la obra el Arq. Han Roth trayendo consigo a don Ricardo Pfäffli, un joven voluntario  que pasó a colaborar al Padre José. Y así de a poco en poco, con el apoyo de muchos, se fueron agregando los accesorios del magnífico Santuario: la campana, la colina de la cruz, la gruta de la virgen, la virgen de la Asunta, la colina del guardián, el mapamundi, el pasillo, las estaciones, etc.

Las estaciones, diseño del mismo Padre José, son de piedra, las de color  blanca de Roboré y las rojas de mismo Santuario, todas ella fueron labradas por Don Manuel Mendoza.

La imagen de la “Virgen Asunta” de 1.60 metros, de fabricación europea, fue hecha en Sudtirol en 1956. La virgen fue en ese entonces embarcada en Génova por los Padres Godofredo y José, pasando por Panamá hasta llegar a Arica, de ahí a La Paz, Cochabamba, Santa Cruz de la Sierra y Roboré. Estaba destinada para Aguas Calientes sin embargo a su llegada el Rev. Padre Erwin Bergthaler la destinó a la Parroquia Cristo Rey de Roboré. Allí la pusieron en la Sacristía y los cepes la carcomieron ya que es de pino, de madera blanda. Entonces ocurrió que luego de treinta y cinco años, se les ocurrió a los Padres Godofredo y José  que el lugar definitivo de la Virgen debería ser el Santuario de la “Torre de Chochis”. Con la aprobación del Obispo se trasladó lprimero a Virgen a San Miguel donde se la refaccionó, y luego se lla levó a Chochis, donde estuvo perfecta para la inauguración del Santuario en su gruta natural, al pie de la “Turris Davídica” de Chochis, tal como el Padre José había pasado a nombrarla a la Torre, y que según sus propios escritos afirmaba de ésta: “que valía un Potosí”.

Los ancianos vivientes de Chochis denominaron a esta Torre como “la muela del Diablo”, ya que contaban que el “desgraciado demonio había perdido en dicho lugar su muela y por ello creían que se iba a vengar”.

Una noche el Padre José tuvo un sueño, según lo que él mismo relata en sus “Crónicas del Santuario Mariano La Torre”, soñó que: “le arrancaba la muela al diablo y que daba vueltas a su alrededor bien arribita”. Al día siguiente dijo: ¡Buena idea. Fantástica caminata!. Le dijeron que sería imposible llegar hasta arriba, por los precipicios; sin embargo perseverante como él era pensó que quienes afirmaban eso estaban influenciados por el demonio y pidió al tallador Don Manuel Mendoza que realice una inspección para constatar si era posible hacer una escalinata. Luego de una semana Don Manuel le dijo que sí era posible, entonces mano a la obra, luego de dos meses de trabajo ya estaba listo el Pasillo con algunas gradas en partes y algunos cortes en la roca, haciendo un total de 800 metros de caminata.

Entonces el maligno comenzó a mostrar su rabia, durante la construcción del Santuario el Padre José padeció de dos infartos de corazón, ambos al pie de estaciones de la Via Crucis del Santuario. Su colaborador don Ricardo Pfäffli tuvo por su parte una fuerte hepatitis que lo mantuvo catorce días en reposo en Cochabamba. Hubieron varios problemas con los obreros; sin embargo a pesar de todo el Santuario fue adquiriendo su visual hasta quedar tal como hoy se la aprecia: se compró el motor de luz, se construyeron: las 60 columnas, las dos columnas del baile de la vida y de la muerte, la columna de la crucifixión y resurrección, la columna de las columnas, el portal giratorio de entrada a la capilla del Santuario, la entrada al salón de conferencias, las 27 piezas en alto relieve sobre la vida  de la Virgen Maria, en la galería de entrada.       

El Santuario Mariano de la Virgen de La Asunta fue inaugurado el 15 de octubre de 1991.